Estas semanas anteriores me propuse quedar con unas cuantas amigas que apenas veía y siempre se decía eso de, ya quedaremos sin poner fecha. En el reencuentro con una de ellas le preguntaba que como le iban las cosas. Me dijo; “Estoy dejándome llevar”, y entre risas le preguntaba que cómo se hacía eso. Sin lugar a dudas, el verbo “fluir” es unos de los más complicados, al menos para mi.

No me considero una persona excesivamente controladora, me gusta improvisar y dejar que las cosas sucedan, y pienso que todo lo que pasa es exactamente lo que tiene que pasar, pero muchas veces, me cuesta entregarme a una situación aunque sepa de sobra que es la que me toca vivir.

Últimamente me ha dado con el síndrome nido, sobre todo estos últimos meses de embarazo, preparando la llegada del bebé se incremento de manera preocupante. Era incapaz de ver una sola cosa fuera de lugar o sucia, e incluso llegué a desarrollar una especie de super poder con el que detectaba las motas de polvo que flotaban en el aire abalanzándome sobre ellas antes de que tocasen el suelo. Imagínense con un recién nacido y que mi única preocupación sea tener la casa impoluta…

Les cuento esta anécdota porque creo que a veces nos obcecamos tanto con que las cosas deben y tienen que ser de una manera determinada, que no nos damos cuenta de todo lo que nos estamos perdiendo si simplemente nos relajásemos y dejásemos que las cosas fluyesen sin intentar controlarlas constantemente.

Es más, estoy totalmente convencida de que las mejores cosas suceden cuando permitimos que simplemente sean.

Con amor,

Daniela

Vestido Blazer ZARA

Jersey Oversize ZARA

Videógrafo: Christhian Izquierdo

Fotógrafo: Chuan Lázaro 

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